*Por HORACIO MINOTTI: El espacio panradical, con la UCR como centro neurálgico, va a
enfrentar adversarios fabulosos de cara al 2011. Son adversarios que gastarán
enormes sumas de dinero en la contienda política, porque para ellos es una
inversión no un gasto, un dinero que se aplica para luego recuperarse; un
adversario que no duda en utilizar a los pobres y los desvalidos para comprar
sus votos con algunos objetos de poco valor; adversarios siempre tan al borde de
la ley, siempre con problemas judiciales resueltos o pendientes, pero caminando
pasillos de Tribunales; adversarios que no tienen muchas explicaciones sobre de
donde sacan tan enormes sumas, pero tampoco hay nadie que los requiera
mucho.
A eso deberemos enfrentarnos, y tenemos pocas oportunidades, primero
de alcanzar el gobierno, y luego, menos aún, de mantenerlo con semejante
panorama al acecho. No encontramos frente a nosotros un abanico de alternativas.
Cuando se esta en nuestras condiciones, la única alianza posible es con el
pueblo, no existe otra posibilidad, que el más pleno apoyo popular, para obtener
el gobierno y resistir luego los embates de un poder brutal.
Lo que debemos
decidir es como se obtiene ese apoyo pleno de la sociedad. Creo que existe una
sola forma, la apertura y la participación, que la sociedad se sienta parte del
espacio panradical, que sea invitada a participar en la selección de sus
candidatos, de forma que esta involucrada y activa, para que decida luego
apoyarlos en la elección general, porque ya los apoyó en la interna. Celebremos
elecciones primarias, alejados de la trampa del peronismo que lleva sus internas
a las generales, hagamos internas plenamente abiertas, para los afiliados de
cualquiera de los partidos participantes del espacio, y aquellos no afiliados a
ninguno.
En definitiva, un proceso de selección de candidatos internos, no
solo los presidenciales, sino de todos los cargos, que involucra directamente a
la sociedad en el espacio. Por ejemplo, por Capital Federal, en 2011 se elegirán
12 diputados nacionales. El espacio, que hoy llamamos Acuerdo Cívico y Social,
podría presentar 20 candidatos en su interna (o los que quieran presentarse de
acuerdo a ciertas condiciones, por ejemplo estar afiliado a alguno de los
partidos del espacio), convocar a votar en compulsa abierta, y que el candidato
mas votado sea el primero de la lista, quien lo siga segundo, y así
sucesivamente hasta alcanzar la cobertura de los 12 cargos. Lo mismo podría
ocurrir con los dos senadores, y con los 30 candidatos a legisladores de la
Ciudad.
Semejante apertura democrática a la sociedad, la integra por dos
vías: primero, la involucra directamente en la vida interna del partido, y por
otro se ofrece las suficientes garantías, no presentando listas prearmadas, con
personajes dudosos dentro de ellas, en las que la gente solo puede elegir entre
quienes encabezan.
Darle a la gente la capacidad de participar seriamente en
el armado de la oferta electoral del espacio panradical, es garantía de voto
futuro en las elecciones generales, y si la sociedad ratificó ese espacio dos
veces, participando primero en las primarias o interna abierta, y votando luego
en la general, ese espacio tendrá la fuerza suficiente para enfrentar cualquier
embate de los enemigos del desarrollo, de la educación y de la
democracia.
Las dos únicas formas de construír gobiernos fuertes, que rompan
con las hegemonías, son la construcción de poder en base a acuerdos con las
corporaciones, o la construcción de poder en base a una fuerte integración
social. El panradicalismo sólo tiene esta última opción, las corporaciones ya
tienen sus candidatos, y no será con acuerdos de cúpula entre 10 dirigentes, que
construyamos un espacio serio y sustentable de poder.
El vicepresidente
Julio Cobos, habló de internas abiertas para elegir el candidato presidencial
del espacio para 2011. Es un buen principio. Ampliemos la participación,
integramos a la sociedad al proyecto y cambiamos la
Argentina.
*Titular del Encuentro Radical Autónomo
(ERA)